A UNIÃO INDIVISÍVEL DOS TRÊS SAGRADOS CORAÇÕES

São José

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quinta-feira, 18 de setembro de 2014

ANUNCIÉ EL PADECER DEL PUEBLO DE MI HIJO PARA ESTE INSTANTE EN DONDE LOS SIGNOS NO SE HACEN ESPERAR, FUI DESOÍDA Y CONTINÚO SIENDO IGNORADA.


MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA
14 DE SEPTIEMBRE DEL 2014

Amados hijos:
 
Mi Manto protege a toda la humanidad, Yo acudo presurosa al rescate de la humanidad, de todos los que acuden solicitando Mi intercesión.
 
EL CORAZÓN DEL HOMBRE SERÁ ABLANDADO POR MI AMOR MATERNO.
AL FINAL MI CORAZÓN INMACULADO TRIUNFARÁ Y MIS HIJOS SERÁN CONDUCIDOS HACIA MI HIJO; LES CONDUCIRÉ DE MI MANO HACIA LA FELICIDAD ETERNA.
 
Amados hijos:
 
No miren lo que no deben mirar y les perturba la mente y les endurece el corazón. Miren en todo hermano a Mi Hijo, así no actuarán precipitadamente sino en concordancia con la Voluntad Divina.
 
ANUNCIÉ EL PADECER DEL PUEBLO DE MI HIJO PARA ESTE INSTANTE EN DONDE LOS SIGNOS NO  SE HACEN ESPERAR, FUI DESOÍDA Y CONTINÚO SIENDO IGNORADA.

 
Las ofensas hacia Mi Divino Hijo aumentarán, y la mente del ser humano se encontrará dormitando en lo que absorbe de lo pecaminoso, más de lo que vive en este instante.
 
Mis Hijos se entregan y se entregarán sin resistencia alguna en las garras del enemigo del alma, así se excusan y se excusarán ante su propio desamor,  orgullo, falta de verdadero conocimiento y falta de fe.
 
Hijos Míos, la inteligencia propia del hombre debe mantenerse despierta, para que no les engañe el opresor de las almas, el enemigo de ustedes: satanás.
 
En este instante el mal avanza, demoliendo criaturas humanas: templos del Espíritu Santo, ante la ignorancia de Mis Hijos, ya que caminan sin conocimiento de cuanto sucede en lo creado por el Padre Eterno para bien del hombre y que en este instante se ha abalanzado en contra del mismo hombre, para que el hombre retorne a Su Padre sin resistencia.
 
Amados Míos:

¿AL SERVICIO DE QUIÉN SE ENCUENTRAN EN ESTE INSTANTE?
¿DEL BIEN O DEL MAL?, YA QUE LOS TIBIOS SERÁN VOMITADOS DE LA BOCA DEL PADRE.
 
La cizaña actúa hacia el exterminio de cuanto encuentra a su paso, la astucia del mal actúa en la mente del hombre y el hombre cae.
 
El trigo parece frágil,  las espigas parecen frágiles cuando no se encuentran unidas y fortalecidas por la fusión en Mi Divino Hijo y abonadas por la fe, por el amor fraterno, la caridad y la esperanza,
 
Lo que para la humanidad es novedad, para el espíritu del hombre es decaimiento, si esa novedad es mundana y va en contra de los Mandatos que Mi Hijo estableció para todas las generaciones. Los Mandatos de Mi Hijo son para el hombre irrenunciables, no se encuentran sujetos a cambios, ni a reformas, así como la Cruz en la que Mi Hijo se entregó por Su Pueblo es Una en donde se encuentran todos. Así Mi Hijo es el mismo de ayer, hoy y siempre y Su Ley es la misma de ayer, hoy y siempre.
 
El libertinaje de esta generación busca establecer libertinaje en la Ley de Mi Hijo, manténganse atentos, hijos Míos, son demasiados los que quieren justificar su mal actuar y obrar, y serán más los que se muestren de acuerdo con ello.
 
Amados, esta generación ha crecido al amparo de grandes adelantos para bien del hombre, pero ha sido el mismo hombre el que ha contaminado con su soberbia los adelantos,  enrumbándolos hacia su ego, hacia su orgullo, para lograr poder ante el resto de sus hermanos.
 
Mis Hijos debieron construir para el bien del alma, pero en todo instante construyeron y están construyendo por soberbia y orgullo, para su propio mal.
 

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado, no desechen Mis Llamados en los que les he adelantado el mal desolador que les aquejará, en su mayoría, por medio de la energía nuclear. (1)
 
El gran Caín de esta generación se levantó silencioso en medio de la ignorancia de los hombres.
Oren, este gran Caín traerá nuevamente el dolor al hombre, oren por Japón.
 
El hombre será abatido por los elementos, hijos, oren por Estados Unidos, oren por Rusia, será probada.
 
Amados Míos, la mente se ha sumido en oscuridad, el corazón se endurece más y más, el hombre sin dejar de ser hombre, es verdugo de sí mismo. El alma es oprimida por la inconciencia deliberada. No olviden que son unidad y en unidad deben caminar.
 
Oren, la peste avanza con más fuerza cada instante, siendo exterminio de gran parte de Mis hijos.
 
Amados no se alejen de Mi Hijo, recíbanle, ámenle, sean conscientes de ese actuar constante en la Voluntad de Mi Hijo. Decídanse, den el paso ya, es urgente que no se nieguen la salvación.
 
El enemigo de Mis Hijos llegó con sus legiones, y persigue a la Iglesia de Mi Hijo sin que olviden que iglesia son todos.
 
Amados Hijos de Mi Corazón Inmaculado: 
 
OBREN Y ACTÚEN EN EL AMOR DIVINO, SERÁN COLOCADOS ANTE SU PROPIA CONCIENCIA POR EL JUSTO JUEZ QUE TODO LO MIRA. (2)
NO ESCUCHEN A LOS QUE LES DICEN QUE MI HIJO NO EJERCERÁ SU SANTA JUSTICIA, SERÁN PERDICIÓN PARA USTEDES.
 
Los hijos de Mi Hijo, Mis Hijos, son perseguidos; el poder por el gobierno único  de la humanidad persigue a los hijos de Mi Hijo, a Mis Hijos.
 
CONTINÚEN SU VIDA EN UNA ORACIÓN CONSTANTE, SIENDO TESTIMONIO VIVO PARA SUS HERMANOS DEL AMOR DE MI HIJO EN USTEDES. SEAN PRAXIS DEL EVANGELIO.
 
Les he protegido y les protegeré, así me lo encomendó Mi Hijo.
 
Les amo,
Mamá María.
 
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
 


 
COMENTARIO DEL INSTRUMENTO
 
Hermanos (as):
 
Nuestra Madre nos alerta del poder humano que persigue al hombre, y del poder espiritual que el demonio ejerce sobre las criaturas humanas. El hombre debe mantener la lámpara encendida, sin dejar de mantenerse alerta, ya que el enemigo ataca cada vez con más fuerza.
 
Solicitemos al Gran Hacedor de la vida y a nuestra Madre que robustezcan nuestra Fe, que nuestra conciencia no se nuble, y que los modernismos no sean más fuertes que la Ley de Dios, la que no está  sujeta a cambios ni al gusto humano, sino que es la falta de conocimiento lo que lleva al hombre a ser vacilante.
 
LA CONVERSIÓN SE MANTIENE ANTE CADA UNO EN ESA CRUZ DE GLORIA Y MAJESTAD EN LA QUE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO NOS REDIMIÓ.
 
Amén.